Southwest Airlines abandonará su política de asientos abiertos desde hace mucho tiempo el 27 de enero, introduciendo asientos asignados para todos los vuelos. Este cambio marca el fin de un aspecto único de la aerolínea y de una cultura de “juego” de pasajeros que la ha definido durante décadas.
El salvaje oeste de los asientos del suroeste
Durante años, Southwest se destacó por no asignar escaños. En cambio, los pasajeros abordaron en grupos numerados determinados por el horario de check-in (o mejoras pagadas como el check-in anticipado). Esto creó una caótica pero a menudo divertida batalla campal, en la que los pasajeros corrían para conseguir los mejores lugares, recurriendo a veces a tácticas poco convencionales.
Se sabe que los pasajeros reservan asientos para sus acompañantes, incluso si esos acompañantes abordan más tarde. De manera más agresiva, algunos pasajeros ocuparon intencionalmente espacio adicional o utilizaron elementos disuasorios, como colocar pañuelos en los asientos para disuadir a otros de sentarse junto a ellos. Una estrategia infame incluso consistía en ofrecer huevos duros a desconocidos para disuadirlos de elegir el asiento contiguo.
La aerolínea también tenía una solución alternativa: los pasajeros reclamaban falsamente asistencia en silla de ruedas para abordar primero y ocupar los asientos principales, y luego desembarcar sin problemas.
¿Por qué el cambio?
Southwest ya cobra extra por el embarque anticipado y la selección de asientos a través de sus actualizaciones Early Bird y A1-15. El nuevo sistema de asientos asignados simplemente extiende esta estrategia de monetización a todos los pasajeros. La aerolínea está agilizando el proceso y reduciendo la imprevisibilidad de la experiencia de embarque.
¿Qué se ha perdido?
La medida elimina efectivamente el elemento de maniobra estratégica que disfrutaban muchos pasajeros. La emoción de “ganar” un asiento intermedio vacío o de conseguir una posición favorable ya no existe. Southwest ahora operará más como las aerolíneas tradicionales, donde la asignación de asientos está predeterminada.
El fin de los asientos abiertos marca el fin de una era para Southwest, transformándola de una experiencia peculiar controlada por pasajeros a una más estandarizada y predecible. La aerolínea está perdiendo una parte de su identidad, pero ganando eficiencia e ingresos en el proceso.
























