Delta Air Lines entregó un informe financiero alcista el martes, lo que indica una fortaleza continua en el gasto en viajes, particularmente entre los pasajeros premium. La aerolínea proyecta un aumento del 20% en las ganancias anuales para el año en curso, impulsado por una demanda sostenida y cifras sólidas de reservas.

Aspectos destacados del desempeño financiero

Delta informó una ganancia de $5 mil millones durante el año pasado sobre $63 mil millones en ingresos. La compañía anticipa al menos un aumento de ingresos del 5 % en el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año pasado. El director ejecutivo, Ed Bastian, enfatizó la resiliencia de la base de clientes de Delta y afirmó: “Nuestro consumidor está saludable e invierte en viajes”, y agregó que la aerolínea recientemente logró un récord de reservas con un crecimiento año tras año de dos dígitos.

Cambio estratégico en los pedidos de aviones

En un notable movimiento de diversificación de la flota, Delta realizó un pedido de 30 aviones Boeing 787 Dreamliner. Esta es la primera compra de este modelo por parte de la aerolínea, que históricamente ha dependido en gran medida de Airbus para aviones de fuselaje ancho (dos tercios de su flota actual). Los aviones Boeing, cuya entrega está prevista para 2031, están diseñados para rutas de media y larga distancia y reemplazarán a los aviones más antiguos y menos eficientes en combustible.

Navegando por los obstáculos económicos

A pesar de las presiones externas, como los aranceles del expresidente Trump y el reciente cierre del gobierno federal (que le costó a Delta 200 millones de dólares), la aerolínea mantuvo un sólido desempeño financiero. Bastian señaló que diversificar los fabricantes de aviones es crucial para la competitividad en el mercado global, reduciendo la dependencia de un único proveedor.

Por qué esto es importante

Los resultados de Delta son indicativos de una tendencia más amplia: los viajes de alto nivel siguen siendo resistentes incluso en medio de la incertidumbre económica. La decisión de la aerolínea de encargar aviones Boeing señala un cambio estratégico hacia la diversificación, reduciendo su dependencia de Airbus y potencialmente reduciendo costos. Esta medida también pone de relieve la competencia actual entre los dos principales fabricantes de aviones.

La continua rentabilidad de Delta sugiere que la demanda de viajes premium se mantiene fuerte y la aerolínea se está posicionando para lograr eficiencia a largo plazo y una ventaja competitiva a través de la diversificación de su flota.