La cordillera Drakensberg en Sudáfrica ofrece un escape espectacular de la vida urbana, combinando caminatas desafiantes con una belleza natural impresionante. Ubicada aproximadamente a 200 millas al sur de Johannesburgo, esta región es parte de la Gran Escarpa, una vasta característica geológica que se extiende más de 3000 millas a lo largo del sur de África.

Importancia geológica y paisaje

El Drakensberg se eleva a más de 11,400 pies en algunos lugares, mostrando crestas de basalto y valles de arenisca. Su característica más emblemática es “el Anfiteatro”, un enorme circo de acantilados que se eleva a casi 4000 pies sobre las llanuras circundantes. El propio nombre Drakensberg, que significa “Montañas del Dragón” en holandés, refleja la imponente presencia de la región.

Las comunidades zulúes locales se refieren a esta zona como uKhahlamba, que significa “barrera de lanzas”, un testimonio de sus formidables defensas naturales. El Drakensberg no es sólo una maravilla escénica, sino una parte crucial de la Gran Escarpa, que define el borde continental del sur de África.

Senderismo y Exploración

El Drakensberg es famoso entre los excursionistas por su extensa red de senderos de un solo carril. Estos senderos pasan por cascadas, prados de flores silvestres y antiguos sitios de arte rupestre. A pesar de su terreno accidentado, la zona es accesible, con albergues y alojamientos repartidos por todo el paisaje.

Los visitantes pueden disfrutar de diversas actividades además del senderismo, como pesca, ciclismo y paseos a caballo. Los encuentros con la vida silvestre son comunes, con babuinos y eland (antílope grande con cuernos en forma de sacacorchos distintivos) con frecuencia se ven en el área.

Drakensberg ofrece una combinación única de aventura desafiante y esplendor natural, lo que lo convierte en un destino privilegiado para los entusiastas del aire libre que buscan una auténtica experiencia africana.