Un empleado de Delta Sky Club en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) ha presentado una demanda colectiva solicitando el pago por el tiempo pasado esperando en las filas de seguridad de la TSA antes de registrar su entrada. La demanda apunta a Compass Group USA, el proveedor de servicios de comida de la sala VIP, y también nombra a Delta Air Lines como un “empleador conjunto”. Si bien el argumento legal se centra en las leyes salariales de California que exigen una compensación por el tiempo bajo el control del empleador, los expertos dudan que el caso tenga una base sólida.

El argumento central: “Horas trabajadas” según la ley de California

La demanda argumenta que el tiempo pasado antes del turno en seguridad de la TSA constituye “horas trabajadas” según las normas laborales de California. Esta teoría se basa en un fallo de la Corte Suprema de California de 2015 (Frlekin v. Apple ) según el cual los registros de salida exigidos por el empleador en las instalaciones de la empresa son compensables. El razonamiento es que el control obligatorio de la TSA antes de acceder al lugar de trabajo coloca a los empleados bajo el control del empleador durante ese tiempo.

Sin embargo, la ley de California no sólo exige cualquier seguridad obligatoria; exige un nivel específico de control del empleador. La decisión de 2018 Huerta v. CSI Electrical Contractors aclaró que la compensabilidad depende de si el empleador dirige, administra y controla el proceso de selección, no simplemente de que sea obligatorio.

Por qué es poco probable que este caso tenga éxito

La evaluación de la TSA no cumple con esos criterios. El operador concesional (Compass) no gestiona la seguridad del aeropuerto, no dicta tiempos de espera ni supervisa los procedimientos de control. No pueden renunciar ni alterar el proceso, por lo que carecen del control necesario para que el tiempo sea considerado “horas trabajadas” compensables.

Esta cuestión ya ha sido litigada en California. Un reclamo similar en Cazares v. Host International (con respecto a un LAX Admirals Club) fue desestimado por el Noveno Circuito porque el empleador no tenía influencia sobre el proceso de selección, que es ordenado por el gobierno, no impuesto por el empleador. El tribunal dictaminó que el empleador sólo es responsable de los empleados que abandonan la sala VIP, no de toda el área segura del aeropuerto.

Reclamación conjunta del empleador contra Delta: un tramo

Demandar a Delta como “empleador conjunto” también es una estrategia débil. Si bien Delta establece estándares de calidad para el Sky Club, no supervisa directamente a los empleados ni gestiona las operaciones diarias. Compass maneja tarjetas de tiempo y programación. Delta se beneficia del trabajo de la sala, pero su control es contractual, no a nivel de los empleados. Incluir a Delta en la demanda probablemente asegure un bolsillo más profundo, pero no refleja una supervisión real entre empleadores y empleados.

Ley laboral de California: un panorama único

Las leyes laborales de California son notoriamente complejas y este caso ilustra por qué los empleadores dudan en operar allí. Los precedentes legales del estado, si bien son únicos, no respaldan esta demanda colectiva específica. El sistema legal incluso ha confirmado reclamos de compensación laboral por lesiones extrañas en el lugar de trabajo, como lo demuestra la anécdota de un mecánico que reclamó exitosamente una ETS como un peligro en el lugar de trabajo.

La demanda puede proceder, pero enfrenta importantes obstáculos según el precedente existente. La clave del éxito requeriría demostrar que el empleador ordenó o controló directamente el proceso de seguridad de la TSA, no simplemente que existe.