Una histórica sequía de nieve que azota el oeste de los Estados Unidos ha obligado al cierre permanente del Idaho Sled Dog Challenge, una carrera clasificatoria clave para el prestigioso Iditarod. La decisión, anunciada el lunes, marca el golpe final después de tres años consecutivos de cancelaciones debido a la falta de nieve y las condiciones peligrosas de los senderos.

La cascada de cancelaciones

La carrera de Idaho no está sola. La Triple Corona de las Montañas Rocosas, incluidas las competiciones en Oregón y Montana, desapareció por completo este invierno. Los organizadores de la carrera de Montana, Race to the Sky, citaron “suelo desnudo, secciones heladas y duras como piedras… y sin nieve mensurable” como motivo de la cancelación. Este efecto dominó resalta una tendencia preocupante: la extrema inestabilidad climática está haciendo que los deportes de invierno sean cada vez menos confiables.

Por qué esto es importante

El colapso de estos eventos no se trata sólo de deportes. Subraya un problema más profundo: la capa de nieve de Occidente está desapareciendo, amenazando no sólo la recreación sino también el suministro de agua para millones de personas. La nieve actúa como un depósito natural, liberando agua lentamente durante los meses más cálidos. Sin él, las comunidades enfrentan escasez, la agricultura sufre y los ecosistemas se alteran. El hecho de que carreras establecidas como la propia Iditarod estén luchando por adaptarse (acortando rutas y haciendo desvíos debido a la escasez de nieve) muestra la gravedad del problema.

El fin de una era

El Idaho Sled Dog Challenge organizó una agotadora carrera de 300 millas y un evento de 100 millas, pero ambos fueron cancelados este año. El veterano mariscal de carreras Rick Katucki, que ha estado involucrado en este deporte durante tres décadas, admitió que el final era inevitable. La imprevisibilidad del tiempo, agravada por el cambio climático, hizo difícil conseguir patrocinio.

Latigazo climático y cambio climático

Las investigaciones confirman que Occidente está experimentando un aumento del “latigazo climático”: cambios rápidos entre precipitaciones extremas y sequías graves. Esta inestabilidad no es aleatoria; es un sello distintivo de un clima cambiante. La falta de nevadas predecibles no es sólo un inconveniente; es un cambio sistémico que amenaza la viabilidad de las actividades que dependen del invierno.

La desaparición del Idaho Sled Dog Challenge sirve como una cruda advertencia. Las tradiciones occidentales dependientes de la nieve están en riesgo y las implicaciones se extienden mucho más allá de la comunidad del mushing. La desaparición de una capa de nieve fiable es un síntoma de una crisis mayor, que exige atención urgente para mitigar mayores pérdidas.