Arabia Saudita está atravesando una transformación significativa en sus sectores de turismo y bienestar, marcada por el aumento de complejos turísticos y espacios exclusivos para mujeres diseñados para atender a las normas sociales en evolución. Esta tendencia no se trata simplemente de segregación; se trata de brindar opciones a las mujeres que desean privacidad y comodidad en un país donde la vestimenta tradicional sigue prevaleciendo pero las preferencias personales son cada vez más diversas.
La demanda de privacidad y relajación
El surgimiento de playas exclusivas para mujeres, como La Maison D’Obhur cerca de Jeddah, está impulsado por una necesidad directa: las mujeres quieren relajarse sin las limitaciones de las expectativas sociales o la atención no solicitada. Muchas mujeres sauditas, aunque ya no están obligadas legalmente a hacerlo, continúan usando abayas e hijabs en público. Esto hace que la oportunidad de tomar el sol en traje de baño en un ambiente seguro y exclusivo para mujeres sea muy atractiva.
Como explica Abdulrahman Talal Fakieh, director general de La Maison D’Obhur, “la demanda ha crecido porque estos lugares ofrecen privacidad, seguridad y una experiencia personalizada para los huéspedes, diseñada específicamente en función de las preferencias de las mujeres”. Estos complejos turísticos hacen todo lo posible para garantizar la discreción, incluida la colocación de pegatinas sobre las cámaras de los teléfonos para evitar fotografías no autorizadas.
Visión 2030 y Diversificación del Turismo
El crecimiento de estos espacios de bienestar se alinea con el ambicioso plan Visión 2030 de Arabia Saudita, que tiene como objetivo diversificar la economía y atraer 150 millones de turistas anualmente. Al atender a una gama más amplia de preferencias, incluidas las de las mujeres que buscan privacidad, el país se está posicionando como un destino más inclusivo.
Este enfoque no se trata de segregación sino más bien de ofrecer opciones. Como dice Gordana Lazic, gerente de comunicaciones y relaciones públicas del Fairmont Riyadh, “las mujeres definen cada vez más cómo y dónde quieren pasar su tiempo, y la industria está respondiendo creando espacios que se sientan alineados con su comodidad y valores”. El Fairmont Riyadh, por ejemplo, ofrece acceso solo a mujeres a sus instalaciones de spa y bienestar.
Equilibrando tradición y modernidad
El cambio no está exento de complejidades. Si bien algunos complejos turísticos, como Shaden Resort en AlUla, adoptan un enfoque más liberal con acceso a la piscina para ambos sexos, la experiencia puede resultar discordante para los visitantes. El verdadero éxito de estos cambios dependerá de lograr un equilibrio entre los estándares internacionales de lujo y la conciencia cultural local.
La evolución aún se está desarrollando en tiempo real. El futuro del turismo en Arabia Saudita depende de cómo las mujeres, en particular las sauditas, den forma a estos espacios para reflejar su propia comodidad y preferencias. En última instancia, el objetivo es crear un ambiente donde todas las mujeres puedan sentirse relajadas y seguras, ya sea que opten por usar vestimenta tradicional o trajes de baño.
























