Frontier Airlines se ha convertido en sinónimo de crisis de pasajeros, con videos virales recientes que muestran el comportamiento extremo que exhiben los pasajeros en sus vuelos. Un incidente involucró a una mujer que fue sacada por la fuerza de un vuelo con destino a Denver después de una diatriba llena de malas palabras, en la que gritó a la tripulación y a otros pasajeros mientras luchaba por abrir una puerta de salida.
¿Por qué es importante esto? El modelo de bajo costo de Frontier atrae a un grupo demográfico más amplio, incluidos aquellos que tal vez no estén acostumbrados a las limitaciones de los viajes aéreos. El escaso servicio de la aerolínea y los vuelos a menudo retrasados o cancelados también pueden exacerbar las tensiones, dando lugar a situaciones volátiles.
La propia aerolínea está intentando un cambio de marca, con planes de introducir asientos de primera clase y mejorar la puntualidad. Sin embargo, los críticos argumentan que los problemas fundamentales de Frontier (tarifas baratas, comodidad mínima y servicio impredecible) seguirán atrayendo pasajeros problemáticos. El director ejecutivo de la aerolínea ha admitido abiertamente que el objetivo es reducir la percepción de Frontier como “la aerolínea de último recurso”, pero aún es incierto si esto tendrá éxito.
El patrón es claro: Los vuelos de Frontier presentan regularmente incidentes que van desde peleas de borrachos con la policía hasta pasajeros que agreden físicamente a la tripulación y a otros viajeros. Un hombre golpeó la ventana de un avión después de ser rechazado por otro pasajero, mientras que otro fue cubierto con cinta adhesiva después de supuestamente tocar a los asistentes de vuelo. Incluso los mostradores de facturación no son seguros, con múltiples informes de peleas por vuelos perdidos.
El director ejecutivo de Delta, Ed Bastian, sugirió polémicamente que el aumento del comportamiento descortés está relacionado con la desregulación y las tarifas aéreas más bajas, lo que permite volar a más “gente pobre”. Si bien su comentario generó críticas, las aerolíneas de ultra bajo costo como Frontier parecen experimentar estos problemas con más frecuencia que las aerolíneas tradicionales.
El resultado final: Frontier Airlines se ha convertido en un caldo de cultivo para el caos a bordo. Hasta que se realicen cambios sistémicos para mejorar el servicio y el comportamiento de los pasajeros, la aerolínea probablemente seguirá siendo famosa por sus experiencias a bordo impredecibles y a menudo violentas.
























