A partir del 25 de febrero de 2026, los viajeros de Estados Unidos, Canadá y la mayoría de los países europeos que anteriormente ingresaron al Reino Unido sin visa ahora deberán obtener y pagar una autorización de viaje digital llamada ETA (Autorización Electrónica de Viaje). Este cambio amplía un sistema implementado por primera vez a finales de 2023 para los estados del Golfo, ampliando significativamente su alcance para incluir los principales mercados de viajes.

¿Qué es la ETA?

La ETA está vinculada al pasaporte del viajero y es válida por dos años, lo que permite múltiples visitas de corta duración (menos de seis meses). No es una visa, y los requisitos de visa existentes para ciudadanos de muchos países permanecen sin cambios.

El Ministerio del Interior británico afirma que el sistema está diseñado para modernizar la seguridad fronteriza a través de un “sistema de inmigración digital simplificado”. El proceso de ETA implica una solicitud en línea y una tarifa, cuyos detalles están disponibles en el sitio web oficial del gobierno del Reino Unido.

¿Quién debe presentar su solicitud?

El nuevo requisito afecta a todos los viajeros exentos de visa, incluidos aquellos que simplemente pasan por aeropuertos del Reino Unido, siempre que pasen por el control fronterizo durante su conexión. Esto significa que incluso los pasajeros en tránsito pueden necesitar presentar una solicitud. La lista completa de nacionalidades sujetas a la ETA está disponible en línea, y si no se obtiene la autorización antes de viajar se puede denegar la entrada.

La introducción de ETA es parte de una tendencia global hacia mayores controles fronterizos digitales. Existen sistemas similares en otros países (como el ESTA en Estados Unidos), a menudo justificados por preocupaciones de seguridad y esfuerzos para rastrear a los visitantes extranjeros de manera más efectiva.

Este cambio plantea dudas sobre el impacto potencial en el turismo y los viajes de negocios al Reino Unido. Si bien los funcionarios alardean de eficiencia, el costo adicional y el paso burocrático pueden disuadir a algunos visitantes, especialmente aquellos que realizan viajes espontáneos.

El nuevo requisito de ETA ya está en vigor y los viajeros deben presentar su solicitud con mucha antelación a las fechas de viaje previstas para evitar interrupciones.

El cambio del Reino Unido a un sistema de autorización de viajes digital pago subraya un movimiento más amplio hacia controles fronterizos más estrictos en todo el mundo. Los efectos a largo plazo de la política en los patrones de viaje aún están por verse, pero el impacto inmediato es claro: ingresar al Reino Unido ahora le costará más a la mayoría de los visitantes exentos de visa que antes.