Un error de alto riesgo cometido por un controlador de tráfico aéreo en el Aeropuerto Internacional de Nashville casi resultó en una colisión en el aire entre dos aviones de Southwest Airlines el sábado 18 de abril de 2026. El incidente, en el que los aviones pasaron a solo 500 pies de separación vertical, solo se evitó gracias a los sistemas de seguridad automatizados y la rápida respuesta de los pilotos.

El incidente: una secuencia de errores

El casi accidente se produjo durante un período de condiciones climáticas desafiantes que involucraron ráfagas de viento. La secuencia de eventos comenzó cuando el Vuelo 507 de Southwest, que llegaba de Myrtle Beach, intentó aterrizar en la Pista 2 Izquierda. Debido al viento, la tripulación abortó el aterrizaje y realizó una “vuelta” para intentar una segunda aproximación.

Mientras el vuelo 507 daba vueltas para volver a intentarlo, el vuelo 1152 de Southwest recibió autorización para despegar por la pista 2 derecha, una pista paralela ubicada justo al este.

La falla crítica se produjo durante el reposicionamiento de la aeronave que llegaba:
1. Instrucciones contradictorias: Después de la maniobra de frustración, el controlador de tránsito aéreo ordenó al vuelo 507 que girara a la derecha. Esta maniobra colocó a la aeronave directamente en la trayectoria de vuelo del vuelo 1152 que partía.
2. Falló la gestión de altitud: El controlador intentó resolver el conflicto ordenando al vuelo 507 que ascendiera a 3000 pies mientras ordenaba al vuelo 1152 que se mantuviera a 2000 pies.
3. El casi accidente: El vuelo 1152 informó rápidamente: “Ya lo hemos superado”, indicando que los aviones ya estaban demasiado cerca para que los cambios de altitud funcionaran.

Tecnología al rescate

Cuando la aeronave convergió, ambas cabinas recibieron avisos TCAS (Sistema para evitar colisiones de tráfico). Estos sistemas a bordo están diseñados para detectar posibles colisiones y proporcionar a los pilotos instrucciones automatizadas inmediatas para ascender o descender para evitar el impacto.

Ambas tripulaciones respondieron con éxito a estas órdenes de emergencia. El vuelo 1152 confirmó más tarde que se habían movido “fuera del [aviso de resolución]”, lo que significa que la amenaza inmediata de colisión había pasado.

Una tendencia creciente de cuasi accidentes en la aviación

Este incidente no es un evento aislado sino parte de un patrón preocupante de incursiones en pistas y en el aire que involucran errores de control de tráfico aéreo (ATC). Ejemplos notables recientes incluyen:

  • San Diego: Un controlador autorizó el despegue de un vuelo de Southwest y autorizó a otro a cruzar la misma pista, lo que obligó a abortar el despegue a 100 nudos.
  • San Francisco: Los aviones de United y Alaska Airlines se vieron obligados a abortar los aterrizajes para evitar un avión de Southwest.
  • Austin: Un avión de FedEx y un 737 de Southwest fueron autorizados a entrar en el mismo espacio aéreo, lo que resultó en sólo 500 pies de separación vertical.
  • Chicago Midway: Los pilotos de Southwest tuvieron que abortar un aterrizaje después de ver un jet privado cruzando su pista.

¿Por qué sucede esto?

Si bien es difícil determinar si estos incidentes están aumentando en frecuencia o simplemente se están volviendo más visibles debido a una mejor notificación, a menudo se citan varios factores sistémicos:
Infraestructura envejecida: Muchos sistemas ATC están llegando al final de su ciclo de vida operativo.
Carga de trabajo del controlador: La alta densidad de tráfico y las presiones de personal pueden provocar errores humanos.
Complejidad de las operaciones: A medida que el espacio aéreo se vuelve más concurrido, el margen de error se reduce, lo que hace que incluso los errores menores sean potencialmente catastróficos.

El incidente de Nashville resalta la importancia crítica del TCAS; Si bien el error humano en la torre de control sigue siendo un riesgo importante, los sistemas automatizados de seguridad a bordo sirven como la última y esencial línea de defensa.

Conclusión
El casi accidente de Nashville sirve como un claro recordatorio de los estrechos márgenes en seguridad de la aviación. Si bien los sistemas automatizados para evitar colisiones evitaron un desastre, la frecuencia de los errores provocados por los controladores plantea preguntas urgentes sobre la necesidad de modernizar los sistemas de control del tráfico aéreo y aumentar la supervisión.